• 1 de jul

Cuidados durante el embarazo: soledad y acompañamiento

  • Madre Libre
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Cuando buscamos un bebé o durante el embarazo, solemos empezar a cuidarnos de muchas maneras. Empezamos a comer mejor, a cuidar nuestra piel y, en general, nuestra salud. Hacemos ejercicio, practicamos yoga, pilates o cualquier otro deporte adaptado al embarazo.

Escuchamos todo tipo de recomendaciones: camina cada día, cuida tu suelo pélvico, come sano, no fumes, no bebas. Y todo esto es muy importante.

Pero hay un cuidado durante el embarazo del que apenas se habla. Un consejo para embarazadas que rara vez aparece en las recomendaciones médicas o en los libros sobre el embarazo:

¿Quién te acompaña?

Porque el embarazo, o incluso la búsqueda de un embarazo, no solo transforma el cuerpo. También transforma el mundo emocional de la mujer.

Hemos normalizado que una mujer vaya sola a una ecografía o a una consulta importante. Que reciba noticias inesperadas sin nadie a su lado. Quizá porque nuestra cultura nos ha enseñado que debemos ser fuertes, que podemos con todo solas o que «seguro que todo irá bien», porque solo es una prueba más. Sin embargo, una mujer fuerte también es aquella que sabe reconocer cuándo necesita apoyo y se permite recibirlo.

Necesitamos sostén. No porque seamos débiles, sino porque somos humanos.

Una ecografía. Esperar unos resultados de análisis. Recibir un diagnóstico. Volver sola a casa después de una cita médica.

Las embarazadas necesitamos a alguien que nos toque el brazo, que haga una pregunta cuando nosotras no encontramos las palabras, que tome notas cuando estamos demasiado aturdidas para escuchar con claridad, que recuerde lo que el profesional ha explicado cuando nuestra mente se queda en blanco o que simplemente valide lo que estamos sintiendo.

Porque nuestro cuerpo no distingue si estamos en una consulta médica o sentadas en el sofá de casa. Cuando sentimos miedo o incertidumbre, nuestro sistema nervioso responde igual, estemos donde estemos. La presencia de una persona de confianza no elimina la dificultad, pero ayuda a que no tengamos que sostenerla completamente solas.

Pedir a nuestra pareja, a una amiga, a nuestra madre o a una doula que nos acompañe no es una señal de debilidad. Es una forma de cuidarnos.

Y ese acompañamiento durante el embarazo no solo es importante cuando llegan las malas noticias. También merece la pena compartir las buenas, celebrar una ecografía tranquila, escuchar juntos el latido del bebé o vivir esos momentos de alegría acompañadas.

No por miedo, sino porque el acompañamiento también forma parte del cuidado.

Porque no estar sola es un acto de amor hacia una misma.

El embarazo no necesita únicamente controles médicos. La mujer necesita una red de sostén.

Cuidarse también significa dejarse sostener.

Así que, en lugar de preguntarnos únicamente: «¿Qué puedo hacer para cuidarme durante el embarazo?», quizá podríamos empezar a preguntarnos:

¿Quién me sostiene durante este embarazo?

Ojalá algún día dejarse sostener también forme parte de las recomendaciones de cuidado durante el embarazo.

Con cariño:

Raquel Martínez

Doula y acompañante en procesos de cambio.

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